(Bilingüe) Thácio’s Prayer/ La Oración de Thácio, a young former Legionary of Christ/ un joven ex miembro Legionario de Cristo

Sunday, April 12, 2020

A few months ago I felt the desire to pray to God with these words. I share them with you, wishing you all a Happy Easter Season.

A PRAYER

I met you, Lord, while I was psychologically and emotionally trapped in a criminal organization bearing the papal seal. I met you in a prison. But I met you anyway. Thank you, Lord, for that.

The Christ that was mine at that time constantly threatened me, forced me to love him, forced me to obey him; psychologically, everything was wrapped in fear, dread, darkness…

What have they done to Your Name, Lord? You, who are the Light, the Truth, the Way, Life itself…

But for me then, You were just death, shadow, deviousness and lies.

I was born at the end of the 20th century. And for the great history of forgotten people I will have been another human being, a Christian, a Catholic, victim of a dubious and dark ecclesiastical structure… a number perhaps in some future statistic.

From the age of 15 I learned to call a Mexican priest a saint, Father Marcial Maciel, L.C. I heard several times from the mouth of St. John Paul II that such a priest was an example for youth. I heard from dozens of cardinals, from hundreds of bishops, that this priest was trustworthy, he was a living saint, he was Christ’s faithful representative. In my teenage religiosity, I consented, believed, gave myself in body and soul to follow you, Lord, in the footsteps of that “holy founder”.

It took me years in that surrender, until the day of disappointment. Until the day that organization – which one day welcomed me and called me family – made a sudden about turn and decided to erase my existence from its memory, erasing me from its archives and its institutional history, turning a new page and starting from scratch, over the corpses of thousands of religious abused in the congregation for decades and all lying in a mass grave of oblivion.

Where are the holy men who have protected such a priest founder for so long now? Where is the holiness of this “Holy See” that does everything it can to also forget the thousands  of victims of this organization? In the practice of its leaders, it has been nothing more than another criminal and  deceitful organization. I’m sorry for getting this off my chest with these words.

Your “servant,” hailed for seven decades as a saint by bishops, cardinals and popes, Father Marcial Maciel, L.C., after his death was found to be  a maharajah in a nearly $20 million house bought for his “life of prayer and penance.” But now he was finally unmasked: a pedophile who used fake passports, abandoning several families and women around the world, who had abused his own minor seminarians and his own children. Fr. Maciel washed a lot of money; in fact, he created a large fundraising and money-laundering industry (which to this day seems to remain intact) and bought cardinals, bishops, manipulated thousands of young people – inducing false vocations. He brought to our priesthood, Lord, young people without a vocation, and in turn controlled, enslaved, terrorized and later, to make matters worse, abandoned, destroyed and persecuted anyone who attempted to oppose  this plan.

I stop for a moment to ponder, in your presence, O my Lord God, where is your Gospel in all this? Lord, Jesus, King and Teacher, where is true Christianity? What happened to your Church in the last century? Why did you allow me and others to fall victim to such a cruel form of Christianity? And why do you keep allowing it?

If only my case were isolated… But I look around me: manipulative movements and organizations, with a papal seal, have sprung up  like cockroaches. They teach people true doctrine, perhaps, but through mass manipulation techniques; the same techniques used by dictatorial regimes. Why, Lord? Isn’t the strength of Christianity enough to draw our hearts to You?

Jesus, You who look lovingly at your Church, who sees the hearts of men, teach me not to judge -not even the criminals who have done me so much harm. Teach me to leave everything to your judgment. Heal the wounds of my soul. Come into my heart as my Lord, Teacher and Friend. Give me the wisdom I need to face my existence in the light of heaven, facing eternity. And above all, Lord, take care of your Church, your Catholics, all who believe in Your Name. Give back to the heart of your Church free martyrdom for Your Name, for the cause of Truth. Give us back, Lord, the enthusiasm of a true inner Christianity that transforms society, not through weapons of manipulation but by the testimony of a life well lived,  the martyrdom of the righteous man.

Thácio Siqueira

*********************************************

Domingo de Pascua, 12 de abril 2020

Hace unos meses sentí el deseo de orar a Dios con estas palabras. Les comparto, deseando a todos una Feliz Pascua prolongada.

ORACIÓN

Te conocí, Señor, mientras estaba psicológica y emocionalmente atrapado en una organización criminal, con un sello pontificio. Te conocí en una prisión. Pero te conocí. Gracias, señor.

El Cristo que tenía para mí en ese momento me amenazaba constantemente, me obligaba a amarlo, me obligaba a obedecerlo.

psicológicamente todo estaba envuelto en miedo, pavor, oscuridad…

¿Qué han hecho con tu nombre, Señor? Tú, que eras luz, verdad, camino, vida… para mí sólo eras muerte, sombra, tortuosidad, mentira.

Nací a finales del siglo XX. Y para la gran Historia de las personas olvidadas habré sido un ser humano a más, cristiano, católico, víctima de una dudosa y oscura estructura eclesiástica… un número quizás en alguna estadística futura.

Desde los 15 años aprendí a llamar santo a un sacerdote mexicano, el Padre Marcial Maciel, L.C. Escuché varias veces de boca de San Juan Pablo II que tal sacerdote era un ejemplo de juventud. Escuché de docenas de cardenales, de cientos de obispos, que este sacerdote era confiable, era santo, era su fiel representante.

En mi religiosidad adolescente, consentí, creí, me entregué en cuerpo y alma a seguirte, Señor, tras las huellas de ese “santo fundador”.

Se pasaron años en aquella entrega, hasta el día de la desilusión. Hasta el día en que esa organización – que un día me acogió y me llamó de familia – hizo una reforma en la cual decidió borrar mi existencia de su memoria, borrándome de sus archivos y de su historia institucional, intentando, así, pasar página y comenzar del cero, sobre los cadáveres de miles de religiosos abusados en la congregación durante décadas y tirados todos en una fosa común del olvido.

¿Dónde están ahora los santos hombres que han protegido a tal sacerdote fundador durante tanto tiempo? ¿Dónde está la santidad de esa “Santa Sede” que hace de todo para también echar en el olvido las miles de víctimas de esta obra? En la práctica de sus hombres no ha sido más que otra organización criminal y mentirosa. Lo siento por quitarme esto de encima con estas palabras.

Tu “siervo”, aclamado durante siete décadas como santo por obispos, cardenales y papas, el Padre Marcial Maciel, L.C., después de su muerte – como un maharajá en una casa de casi 20 millones de dólares comprada para la ocasión – fue desenmascarado: Un pedófilo, usó pasaportes falsos, dejó varias familias y mujeres en todo el mundo, abusó de los seminaristas y de sus propios hijos, lavó mucho dinero, de hecho, creó una gran industria de recaudación y lavado de dinero (que hasta hoy parece seguir intacta), compró cardenales, obispos, etc., manipuló a miles de jóvenes, induciendo falsas vocaciones, trayendo a tu sacerdocio, Señor, a jóvenes sin vocación, deteniendo, atando, aterrorizando y, para empeorar las cosas, abandonando, destruyendo y persiguiendo a todos los que trataban de luchar contra este plan.

Me detengo por un momento y me pregunto, en tu presencia, oh Dios mío: Señor, ¿dónde está tu evangelio? Señor, Jesús, rey y maestro, ¿dónde está el verdadero cristianismo? ¿Qué le pasó a su Iglesia en el siglo pasado? ¿Por qué me permitió, a mí y a otros, ser víctima de un cristianismo tan cruel? ¿Y por qué lo sigues permitiendo?

Si tan sólo mi caso fuera solitario, pero mira a mi alrededor: los movimientos y organizaciones manipuladoras, con sello pontificio, han surgido como cucarachas. Enseñan a la gente la verdadera doctrina, pero por medio de técnicas de manipulación de masas, las mismas técnicas utilizadas por los regímenes dictatoriales. ¿Por qué, Señor?

¿No es la fuerza del cristianismo suficiente para atraer nuestros corazones hacia ti?

Jesús, que mira con amor a tu Iglesia, que ve los corazones de los hombres, enséñame a no juzgar, ni siquiera a los criminales que me han hecho tanto daño. Enséñame a dejar todo a tu juicio. Cura las heridas de mi alma. Preséntate a mi corazón, como mi Señor y Maestro y Amigo. Dame la sabiduría que necesito para enfrentar mi existencia en la luz del cielo, de cara a la eternidad. Y sobre todo, Señor, cuida de tu Iglesia, de tus católicos, de todos los que creen en tu nombre. Devuelve al corazón de tu Iglesia el libre martirio por tu nombre, por la verdad; devuelve, Señor, el entusiasmo de un verdadero cristianismo interior que cambie la sociedad no por medio de las armas de manipulación sino por el testimonio de la vida, el martirio del hombre justo.

Thácio Siqueira

Bilingue Testimony: a Legion of Christ “Throw-away”; “Usado y Tirado” por la Legión de Cristo

Photo by GEORGE DESIPRIS on Pexels.com

Bilingüe Testimony: A Legion of Christ “Throw-Away”, “Usado y Tirado” por la Legión de Cristo

by Thácio Siqueira, xLC

ESPANYOL Spanish original:

Obispos, sacerdotes, parroquias… todos están desesperados pidiendo dinero para lograr pagar sus cuentas ahora que las iglesias están cerradas. Hay que ayudar, sin duda, en la medida de lo posible.

Sólo que, en este momento, me acuerdo de como el P. Victor de Luna, LC me dijo en 2011 (año en que salí de la LC) en Roma: !La Legión no te va a ayudar con nada!

Yo estaba desesperado, sin dinero, sin futuro, en la Legión desde los 15 a los 30 años, y volviendo a mi país en una situación de miseria humana, lleno de traumas sicológicos etc., etc. ….

Me acuerdo también de mis palabras: Bueno, padre, ok, pero acuérdense de una cosa: Dios no bendice quien no vive la caridad. Por 15 años yo he sido un hermano, un miembro de la familia. Hoy no soy nada más para ustedes y para esta congregacion. Pero seguro, un día, Dios les va a cobrar todo lo malo que hacen con estos miles de exreligiosos legionarios tirados a la calle.

Tres días después me invitaron a trabajar en ZENIT como traductor, pero sin seguridad social, sin ningún vínculo de trabajo… como un esclavo, aprovechando mi total desconocimiento del mundo de fuera y de las leyes de los hombres… Allá me quedé hasta el 2016 cuando decidí salir por mí mismo pues, antes tarde que nunca, me di cuenta de que la LC solo sabe hacer una cosa: explotar a su gente.

Debería haberlos metido en la justicia humana, pero lo único que me restó fue poner en las manos de Dios para que haga justicia. No tuve dinero para contratar un abogado. Aun estando en ZENIT nunca recibí una llamada siquiera de los LC, ninguna propuesta de que mi esclavitud en ZENIT pudiera volverse un trabajo de verdad.

Una pena. Hace unos años conocí una congregación religiosa de hermanas, en Brasil, que no abandona a sus ex hermanas… a todas les ayuda… para ellas, familia es algo que no se deja sólo por haber dejado la obra… viven la caridad verdadera. En la LC solo unos pocos exlegionarios tienen la suerte de tener algo después de la LC. Y muchos de estos pocos son obligados a vivir en silencio, sin la posibilidad de exigir sus derechos humanos, siempre con el miedo de morirse de hambre… les tratan peor que a un esclavo…

Una oración por todo esto. Sé que la culpa no es de muchos de los Legionarios, mis excompañeros… todos son víctimas de una estructura corrupta que primero abusa de ellos, y que luego escupe la mayor parte de sus exmiembros, como se fueran un cáncer. Un día me encontré con un sacerdote legionario en mi ciudad, de unos 45 años. Me dijo con todas las letras: “Yo no me salgo de la LC porque no tengo en donde caerme muerto”. Bueno, estas son las “vocaciones” de la reformada Legión de Cristo

Conozco a un exsacerdote salesiano que después de años dejó el sacerdocio. Los salesianos le pagaron 35 años de seguridad social y hoy este señor está jubilado. En la LC solo hay una salida: el hambre y la pérdida de toda dignidad humana.

ENGLISH TRANSLATION

by ReGAIN:

Bishops, priests, parishes… everyone is desperate begging for money to get their bills paid, now that the churches are closed. We must certainly help as much as possible.

Except that, right now, I remember how Fr. Victor de Luna LC told me in 2011 (a year I left the LC) in Rome: The Legion is not going to help you with anything.

I was desperate, without money, without a future. From 15 to 30 years in the LC and now returning to my country in a situation of breakdown , full of psychological traumas etc., etc. ….

I remember answering:

“Well, Father, ok, but remember one thing: God does not bless those who do not live charity. For 15 years I’ve been a brother, a family member. Today I am nothing more for you and for this congregation. But sure, one day, God is going to hold you responsibel for all the bad things you do with these thousands of former legionnaires lying in the street.”

Three days later I was invited to work at ZENIT (a Legion venture at that time), as a translator: but without social security, without any work link… as a slave, taking advantage of my total ignorance of the outside world and the laws of men. There I stayed until 2016 when I decided to go out on my own because, better late than never, I realized that the LC only knows how to do one thing: exploit its people.

I should have brought them before human justice, but all I had left was to put them in God’s hands to do justice. I didn’t have the money to hire a lawyer. When I was at ZENIT I never even received a call from the LCs, no proposal that my slavery at ZENIT would become a real job.

It’s a shame. A few years ago I met a religious congregation of sisters in Brazil, which does not abandon its former members… it helps them all… For them, family is something that does not die because they have left the group. They live true charity. In the LC only a few ex-legionaries are lucky enough to have something after the LC. And many of these few are forced to live in silence, without the possibility of demanding their human rights, ans always in fear of starving to death. They are treated worse than slaves…

A prayer for all this. I know that the fault is not of many of the Legionnaires, my ex-partners… they are all victims of a corrupt structure that abuses them in the first place and that sculpts most of their former members, however they were cancer. One day I met a legionnaire priest in my city,  about 45 years old. He said very plainly: I don’t leave the LC because I have nowhere to go; I wouldn’t have a roof over my head.

Well, such are the vocations of the reformed Legion of Christ!

I know an ex-Salesian who left the priesthood after years. The Salesians paid him 35 years of social security, and today this gentleman is retired. In the LC there is only one way out: hunger and the loss of all human dignity.